Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas.
La enseñanza es una cuarta parte de conocimientos y tres cuartas partes actuación.
El fin más importante de la educación es ayudar a los estudiantes a no depender de la educación formal.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
La educación es la vacuna contra la violencia.
Lo maravilloso de aprender algo es que nadie puede arrebatárnoslo.
Lo que importa, sobre todo mientras se es joven, no es cultivar la memoria, sino despertar el espíritu crítico y el análisis; pues sólo así se puede llegar a comprender el significado real de un hecho en vez de racionalizarlo.
El aprendizaje no sólo exige escuchar y poner en práctica, sino también olvidar y después volver a recordar.
Los niños tienen más necesidad de modelos que de críticos.
Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transimisión de esos conocimientos.
Aprovechar un buen consejo requiere de más sabiduría que darlo.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El único límite para nuestra comprensión del mañana serán nuestras dudas del presente.