Las leyes guardan silencio cuando suenan las armas.
La justicia militar es a la justicia, lo que la música militar es a la música.
Sentir gratitud y no expresarla es como envolver un regalo y no darlo.
A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz.
Es más fácil hacer leyes que gobernar.
Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel.
El arte de gobernar no ha producido más que monstruos.
La fuerza del gobernante no es en realidad más que la fuerza de los que se dejan gobernar.
Los ministros que cambian constantemente son un mal; pero hay algo peor, que son los malos ministros los que no cambian nunca.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
Estoy a favor de un gobierno que sea vigorosamente frugal y sencillo.
Quizá no resulte difícil imaginarnos la manera de hacernos más frustrante y compleja la vida; pero al gobierno no le cuesta ningún trabajo.
Al gobernar aprendí a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades.
¿Cuál es el mejor gobierno? El que nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.
El mejor gobierno no es aquel que hace más felices a los hombres, sino aquel que hace felices al mayor número de personas.