Una mentira adecuadamente repetida 1.000 veces se convierte en una verdad.
La medicina sólo puede curar las enfermedades curables.
Un alcohólico es aquel que bebe más que su médico.
Haz de tu cirugía una caricia bienhechora.
La mujer perfecta es la que no espera que su marido sea perfecto.
Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada: no pretender modificarla.
La mujer llora antes del matrimonio; el hombre, después.
La mayoría de nosotras se casará. Nadie puede prometernos que durará. Nuestro amor puede estar en otras personas, pero nuestra seguridad está en nosotras mismas.
No hay grito más desgarrador que el susurro de la conciencia intranquila.
Para hacer mal cualquiera es poderoso.
Tener conciencia limpia es signo de mala memoria.
Lo trágico surge a partir de la acumulación de lo insignificante.
El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad.