El pez grande se come al pequeño.
En los nidos de antaño no hay pájaros hogaño.
Más mató la cena que sanó Avicena.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada llamaba puño.
Las paredes oyen.
Mano sobre mano, como mujer de escribano
Los duelos con pan son menos.
Lo que no has de comer, déjalo cocer.
Quien a hierro mata, a hierro muere.
Una golondrina no hace verano.
Al hablar, como al guisar, su granito de sal.
Todos los caminos conducen a Roma.
Por la muestra se conoce el paño.
Por el hilo se saca el ovillo.