es verdad, por el sur no se suele poner piedra en las casas
Lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia ni sabiduría humana que lo pueda prevenir.
El hombre sensato cree en el destino; el voluble en el azar.
Debemos obrar, no para ir contra el destino, sino para ir delante de él.
Lo que se considera ceguera del destino es en realidad miopía propia.
No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
No creo que haya que lamentarse sobre el propio destino, pero a veces es muy duro.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
Lo que ha de suceder, sucederá.
Cada hombre tiene que inventar su camino.
Llamamos destino a todo cuanto limita nuestro poder.
Los espíritus vulgares no tienen destino.
Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.
No olvides tu historia ni tu destino.
Caminante no hay camino, se hace camino al andar.