A menudo, el sepulturero entierra, sin saberlo, dos corazones en el mismo ataúd
El amor no mira con los ojos, sino con el alma
El amor es, por encima de todo, la donación de uno mismo
Existimos mientras alguien nos recuerda
Sólo vivo en la gloria de mirarte. Sólo muero en la pena de no verte
Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen
No hay recuerdo que el tiempo no borre ni pena que la muerte no acabe
Si queréis conocer la ingratitud del hombre, oídlo hablar de la mujer
Sabemos lo que somos, pero ignoramos lo que podríamos ser
Con la libertad, las flores, los libros y la Luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?
Que cuando el amor no es locura, no es amor
Por la calle de "después" se llega a la plaza de "nunca"
Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón
Ofrecer amistad al que busca amor es dar pan al que se muere de sed
No se nace mujer: se llega a serlo