Y no estamos hablando de un animal microscópico, ni tampoco de una especie que viva en las profundidades oceánicas o en las cavernas
heladas de las cumbres de las más altas
montañas, sino, estamos frente a un ser de dimensiones perfectamente visibles (generalmente de 10 a 20 cm) pero que por la velocidad a que se desplaza no lo podemos ver.
La existencia real de los Rods ya ha sido demostrada aun cuando ninguno de ellos ha podido ser capturado para su estudio científico.
Estos misteriosos animales
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