Los árboles y arbustos alrededor deben estar bien cortados, ya que las ramas muertas pueden causar lesiones personales y daños a la propiedad
Es necesario reunir suministros de agua potable, alimentos enlatados y linternas con baterías para varios días.
Aprender cómo dónde están y cómo cerrar los servicios, las llamas pilotos del gas y las principales tomas de agua de la vivienda.
• Realizar una planificación familiar para momentos de emergencia. Todos los miembros de la familia deben saber cuál es la mejor manera de protegerse, cómo salir de casa y/o permanecer en un lugar seguro. Se deben adoptar medidas especiales en el caso de bebés, ancianos y mascotas.
• Informarse sobre los planes de evacuación de la comunidad, incluyendo vecindario y oficina.
• Es importante mantenerse informado. Tener un radio o televisor cerca que permita conocer los informes meteorológicos, así como los niveles de advertencia.
Ante una catástrofe natural se deben tomar previsiones anteriores y posteriores, pues las medidas de seguridad juegan un papel importante que aporta la posibilidad de tener el mínimo de riesgo posible.
Antiguo bautizo

Desde 1979, los huracanes son bautizados con nombres masculinos y femeninos que permiten una mayor facilidad de comunicación y simplifican la identificación entre los meteorólogos y el público en general.

Anteriormente los huracanes y demás desastres naturales se bautizaban con el santoral de la iglesia católica, pero ese sistema se complicó cuando los eventos sucedían el mismo día, y los nombres comenzaron a repetirse. Por ello, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) realiza ... (ver texto completo)
Hola Pedro creo que se quien es tu familia si me dices como se llama tu madre te dire si eres quien yo creo. Un saludo de una posible prima
Hola tal como me pides en el mesaje te dire que mi madre se llama Amable, espero que esto sirva de ayuda sobre todo por lo poco corriente del nombre, ya me daras noticias posible prima, un saludo desde Ciudad Real.
El poder destructor de un huracán radica en la velocidad y su abrumador tamaño, sin embargo, a pesar de significar un fenómeno absolutamente negativo que causa muertes y pérdidas alrededor del mundo, para la naturaleza es un beneficio ambiental, pues transporta enormes cantidades de agua, favorece los cultivos, alimenta los ríos y garantiza las lluvias.
Mucho se habla acerca del famoso "ojo del huracán", convertido en frase alegórica que se utiliza para denotar acecho y presión, mide generalmente entre 25 y 35 kilómetros, y alrededor de él se forman espirales de aire y agua que producen lluvias abundantes que se extienden a distancias entre 300 y 2000 kilómetros del centro. También influye el factor de los relámpagos, que no son predominantes en los huracanes leves, pero en los que aparecen, hacen de una pequeña tormenta, un huracán eléctrico que ... (ver texto completo)
Un huracán pequeño puede medir sólo 40 kilómetros, uno grande, puede alcanzar los 800 kilómetros, pero si se trata de uno gigante, que generalmente se forma en el Océano Pacífico, su tamaño puede ser de 1700 kilómetros de diámetro.
Estudios realizados han revelado que los huracanes pueden variar en tamaño y nivel según sean las condiciones atmosféricas, así como algunos de los factores provocadores en los que el hombre juega un papel fundamental. El crecimiento de la población y la urbanización no planificada; la degradación del medio ambiente, el aumento de la temperatura en el agua del océano, la humedad, el viento y la rotación de la tierra son según los expertos, los principales irritantes que pueden dar origen a este delicado ... (ver texto completo)
Es el más agresivo de los fenómenos naturales y se forma cuando los rayos del sol enardecen las aguas del océano, haciendo que el aire húmedo se caliente, se propague y comience a elevarse como si fuera un globo de aire. Este proceso origina una violenta tormenta en la que los vientos puedes exceder las 155 millas por hora y medir entre 8 y 10 kilómetros de alto y 500 a 1000 kilómetros de ancho, causando daños incalculables.
Aún cuando los estudios meteorológicos se esmeren por pronosticar cuándo una catástrofe natural tocará la tierra, el mundo siempre se conmociona y se desestabiliza ante su llegada quedando casi completamente devastado. No hay previsiones que puedan contener la fuerza y velocidad del viento, por ello, no sólo es importante saber que existen, hay que saber qué hacer para protegerse, y cómo actuar ante la llegada de un huracán.
En la vida real, el que no se rinde es todo un valiente