En este foro está entrando mucha gente que siente de verdad sus raíces. Veo que se habla desde el alma y vuestros mensajes me llegan, de verdad. En cambio hay un grupo de gente que se encarga de enrarecer todo esto. Estamos como niños pequeños "que si los catalanes", "que los pueblerinos"... Somos ya un poco mayores para todo esto. Vivo en Cataluña y me siento andaluz. Amo mi tierra y, creedme, un andaluz puede sentir lo mismo pero la añoranza que se siente desde la lejanía eso nunca sabréis lo que es los que no la sentís. Días importantes del pueblo mientras allí disfrutáis de la fiesta, desde aquí disfrutamos de los efímeros recuerdos que nos dejó ese pequeño sabor en el tiempo y que ahora lo aprovechamos sorbo a sorbo para no desgastarlo porque no sabemos hasta cuándo no volveremos a disfrutar de su preciado valor. Es, en efecto, un mismo momento vivido de diferente manera teniendo en común la referencia de Lanteira (su Cristo, su cacheo, sus toros, sus dianas...). Pido también que nos respetemos porque nadie es más que nadie. ¡Viva Lanteira y el Santo Cristo de las Penas!