En el pueblo hay muchas obras y pocos servicios. De tantos albañiles que hay, ya podría ir uno a terminar de una vez la piscina y si no se puede hacer en ese sitio por la incompetencia del anterior ayuntamiento, que se busquen otro lugar, pues es más fácil echar la culpa a los demás de no tener piscina cuándo se tendrían que buscar soluciones más provechosas para el bien de todos. Parece mentira que en Lanteira vaya el agua tirada por los ríos durante unos meses al año y no seamos capaces de tener una miserable piscina pública.