LANTEIRA: David, no tenía bastante con dedicarse a la cría de...

David, no tenía bastante con dedicarse a la cría de la cascarria en cautiverio pue tuvo que dedicarse a la venta ambulante de bolillas del ombligo.
En uno de sus viajes al lejano mundo de Jerez, entró en un antro mugriento y oscuro en el que canjeó sus preciadas bolillas por un brevaje fabricado con flujo vaginal de la ministra. Pero las bolillas se acabaron y debido a la alta adicción de esta mágica bebida tuvo que trabajar para seguirla consumiendo. Trabaja en dicho antro sacudiendo los colgajos de todo aquel que utiliza en water repellado de cascarrias de mazorco.