LANTEIRA: Por lo que veo, el tema toros levanta espectación....

Por lo que veo, el tema toros levanta espectación. Ya en el siglo XXI va siendo hora de que amemos a los animales y dejemos de hacer aberraciones con ellos.
Por un momento, imaginaos que estais tan tranquilos en vuestro habitat, viviendo felices en compañia de semejantes. Y de repente, otra especie que dice ser superior a vosotros, os saca de vuestra tranquilidad y os meten en un sitio hostil, rodeados de esos que dicen ser superiores, que os gritan y os estresan hasta llegar a un cerco cerrado. Una vez alli, os marean incesantemente corriendo de un lado a otro. Comienza el estrés.Estais asustados. Cuando ya se han divertido suficiente con vosotros, os encarcelan en un lugar cerrado junto con mas como tu. Crees que tu pesadilla esta llegando a su fin pero sigues asustado porque no te puedes ni mover en un espacio tan reducido. Al dia siguiente, vuelven a soltarte en ese cerco cerrado llamado plaza donde te esperan unos sanguinarios inexpertos que van a seguir mareándote con una trozo de trapo rojo mientras te clavan banderillas (trozos de metal en forma de uve que una vez clavados en tu cuerpo quedan enganchados de forma que producen desgarros).Sangras.Estas dolorido. No entiendes porque te estan haciendo esto a tí. Tú, que vivias tan tranquilamente sin molestar a nadie, sin hacer daño. Sufres en silencio mientras centenares de personas gritan y te preguntas que has hecho para merecer ese maltrato. Lo peor está por venir: Cansado de dar bandazos, de envestir ese maldito trozo de tela, de sangrar por esas heridas que duelen menos que las heridas del corazon, miras a los ojos a tu verdugo intentando buscar en su mirada un halo de misericordia. Tu mirada es noble, asustada inequívoca, pero ante ti tienes a un ser que se demuestra impasible ante tu sufrimiento. De repente se te hecha encima y te clava una espada, sientes un dolor agudo, sangras. Por desgracia, no mueres y sigue tu agonia. Te han herido de gravedad pero no han sabido matarte. Poco a poco notas como tus piernas flojean, te estas desangrando, te fallan tus fuerzas. El Asesino vuelve una y otra vez a pincharte con la espada esperando caigas abatido. A pesar de que sigue sin ser mortal de necesidad, decides tirarte al suelo. Ya no luchas.Finalmente, alguien hipotéticamente compasivo, viene a darte una estocada de gracia en la nuca. Es el fin y lo sabes. Levantas la mirada en un intento por encontrar unos ojos que se apiaden de tu ya seguro final.Desgraciadamente, tu vida se escapa para placer de otros.Se acabaron tus dias felices, se acabó tu vida.
Si ellos no lo harian...¿Porque se lo hacemos nosotros a ellos?
Araceli.