LANTEIRA: Buino, buino, yo sigo contandoos las fiestas de Lanteira,...

Buino, buino, yo sigo contandoos las fiestas de Lanteira, que es cierto, tienen toros, pero en todo caso, el debate internacional sobre la fiesta nacional necesita otro espacio, más allá de esta página, para que llegue a más gente (hay que reconocer que nuestro pueblo es pequeño). Lo que quiero decir es que este debate o estas opiniones poco o nada tienen que ver con Lanteira, en cuanto a que los festejos taurinos que se celebran aquí son, a día de hoy, legales.

Vamos con las verbenas: el día 16 (el día de los toros precisamente) la carpa se llenó de buena música, con una orquesta de alto nivel : Orquesta Pasadena. Mantuvo el tipo toda la noche, con música actual, moderna, y a la vez popular (hay algo más popular que el Samba-du-bahía de Carlinhos Brown?). Temas de Miguel Ríos, Mecano, Revolver, etc, hicieron vibrar sobre todo a jóvenes y mediana edad. Esta es la Orquesta en la que cantaba Fran (OT-2005) por lo que sus compañeros no repararon en pedir el voto por él en la competición de televisión. En los descansos, un video con imágenes de la orquesta con Fran, y su voz cantando Feel de Robbie Williams, se encargaba de dar el número al que votar. En resumen, ofrecieron un espectáculo fantástico.
El día 15, tras un castillo que comentaremos otro día, la verbena corrió a cargo de Karamelo, una orquesta que más que dejar un mejor o peor sabor de boca, se nos pegó en el paladar como un Tofe. Faltó gracia, voz, repertorio. La vocalista, que no paró de repetir "po´bá sé que nó, po´bá sé que sí" no conectó con el público. Se permitió esta orquesta hacer el Paquito Chocolatero, con un bote de Paladín, y le salió peor que el que se daba en la terraza frente a la iglesia (por cierto, ¿a alguien no le sentó mal aquel chocolate?). El sonido no era malo, pero tampoco para tirar cohetes (mejor tal y como están las cosas de restrictivas por la sequía). A las 4.00h "plegaron" y un grupo de jóvenes no dudo en pedir continuidad a la fiesta; se negaron, empezaron a recoger, y recibieron abucheos.
El día 17, la Orquesta Alcalá, simplemente cumplió. Les costó romper el hielo (el vocalista se quejaba del frío) pero al final hicieron bailar, al menos a aquellos que no disfrutaron con el estupendo espectáculo de Pasadena del día anterior. En uno de los descansos, Pepe repartió los premios de las distintas competiciones.