Todas las opiniones son válidas con independencia de quien las vierta. O acaso mi opinión es más válida por llamarme, Pepe, Luis, Juan o Pedrito. Lo importante es la idea de fondo, la Opinión en sí y lo que se quiere comunicar con ello, independientemete de la persona que la exponga; a no ser que para nosotros, lo que nos importe no es la opinión en sí, sino la persona que está detrás de ella, es decir, si yo digo blanco y me llamo por no vale, pero si digo blanco y me llamo Y, eso si que vale.