Yo ya acabao por contar hasta las cabras de la Manuela, pero ni así, y encima no puedo estar en la cama, he de estar continuamente caminado y moviendo las piernas e intentando controlar la respiración para que mi estomago deje de asemejarse a una centrifugadora.
ya decía yo que mis
cabras andaban raras esta mañana... las has tenido todas la
noche de imaginaria... Pues cuando te pase eso, una buenas porritas con chocolate!