La grandeza de la democracia es poder pensar y decir lo que a uno le da la gana, sin faltar a las normas de convivencia, necesarias en un país civilizado. Con ésto, pienso aclarar cualquier sombra de duda sobre el respeto, que todos sin excepción merecen. Ya un día expresé mi desacuerdo en lavar las cosas sucias a un foro nacional, cuando sólo deberían debatirse en el municipio. U.ds. Con sus opiniones por estos foros, hacen participar a gentes sin noción de vuestro querido pueblo. No podrán decir que no, a ciertas opiniones ajenas, vaciadas en vuestro Ayuntamiento. Vuestras cosas; no serán de V.Ds. Exclusivamente. A.R. Un andaluz.