Cuando hace cincuenta años iba al molino de Severiano y tenía que ir por La Peña, no sentía ningun tipo de miedo o temor, todo lo contrario. Pero, la verdad, cuando estuve no hace mucho en mi pueblo, Iznalloz, me daba un poco de "repelú" ir por la Placeta de la Iglesia. No se si me entendeis, ¿o sí? . Manolo.-.