¡Quién pudiera retrasar el tiempo! Estaría con mí amor, viviría Juan Carlos ¡Que majo era, que pillin el Richard. Sabiendo lo qué se ahora, él y yo no hubiéramos aguantado la mitad de demasiados... Lo hablamos, después, eramos tan niños, el ambiente tan poco propicio, cuando lo pensamos bien, al unisono dijimos lo mismo, hasta aquí hemos llegado, se acabó el sufrimiento, juntos alcanzamos hasta el cielo. Pero siempre llevaré a ese pueblo en el Alma, mucha amargura, que se curaba en el instante que ... (ver texto completo)