A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
A casa de tu amigo rico irás siempre requerido, y a la del necesitado irás sin ser llamado.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
A carnero castrado, no le tientes el rabo.
A carne de lobo, diente de perro.
A candil muerto, todo es prieto.
A canas honradas no hay puertas cerradas.
A can que lame ceniza, no le debes confiar la harina.
A calza corta, agujeta larga
A cada uno mate su ventura, o Dios que le hizo.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
A cada santo le llega su día.
A cada rey su trono.