A quien se aventura, Dios le ayuda.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
A quien no teme, nada le espanta.
A quien mucho tiene, más le viene.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
A quien le den pan que llore.
A quien le dan el pie se toma la mano.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien debas contestar, no procures enfadar.
A poco pan, tomar primero.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
A pan duro, diente agudo.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan ajeno, navaja propia.