"Y ¿cuando dejaran de balar la masa borreguil que le sigue?" dice ¿Ana?.
Ana, el primer precepto de la democracia es respetar al adversario. Yo jamás diré 'borrego' a nadie que esté o vote con mi adversario político, que no sería mi enemigo en ningún caso. La gentes de izquierdas hemos demostrado, siempre, que cuando nos fallan, por corruptos o malos gestores, les damos la espalda. Otro son fieles incluso cuando la corrupción chorrea por todos los poros, ¿Camps, Fabra, Correa, Naseiro...?. Es la diferencia.
... (ver texto completo)