Sólo se reconoce el error cuando todo el mundo lo comparte.
La vergüenza de confesar el primer error, hace cometer muchos otros.
No hay que pactar nunca con el error, aún cuando se vea sostenido por textos sagrados.
Todo fallo es un paso hacia el éxito final.
Cita siempre errores propios antes de referirte a los ajenos.
El error es un arma que acaba siempre por dispararse contra el que la emplea.
Hay dos maneras de llegar al desastre: una, pedir lo imposible; otra, retrasar lo inevitable.
El error es la disciplina a través de la que avanzamos.
Si no te equivocas de vez en cuando, es que no lo intentas.
Los errores son inevitables. Lo que cuenta es cómo respondemos a ellos.
No existe un hombre totalmente inútil; en último caso, sirve como mal ejemplo.
Nadie es más grande que quien está dispuesto a que le señalen sus errores.
Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría.
Sólo se rconoce el error cuando todo el mundo lo comparte.
La mitad del mundo cree que la otra mitad está equivocada.