Cada pueblo tiene la ingenua convicción de ser la mejor ocurrencia de Dios.
ñCómo, es sólo el hombre un desacierto de Dios o Dios sólo un desacierto del hombre?
Ahí donde Dios tiene un templo, el demonio levanta una capilla.
La fe engaña a los hombres, pero da brillo a la mirada.
Los Diez Mandamientos no tienen un prólogo que diga: “si está usted de humor”.
La religión es el opio del pueblo.
Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.
Me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como que no existe.
No se si dios exista, pero si existe sé que no se enojaría al dudar de él.
Dios escucha todas las oraciones. A veces responde que sí, a veces que no, y a veces dice: " ¿Estás bromeando?".
Dios da las nueces pero no las parte.
La religión responde a preguntas que, sin la religión, no existirían.
Picio
Picio fue un hombre de gran belleza interior, o eso se afirmó cuando lo abrieron para hacer la autopsia. En cambio, su exterior estaba un poco corrompido, tirando a podrido. Las malas lenguas decían incluso que su mera presencia aumentaba las dioptrías. Murió sólo, acomplejado. Su cuerpo aún está sin descomponerse. Quisieron hacerlo santo, pero se dieron cuenta que era porque los gusanos jamás se atrevieron a acercarse.
El carretero
Señor conocido por fumar. Existen leyendas que dicen que trabajaban transportando un carro, si bien no existen pruebas concluyentes. No confundir con carretillero, que es un hombre que vende espárragos, ricos y gordos, con un gorrito de paja bien mono.
Promete poco y cumple de más.