No aprendemos gracias a la escuela, sino gracias a la vida.
No tengo todas las respuestas. En la vida, para ser honesto, he fallado tanto como he triunfado. Pero amo mi esposa, amo mi vida y te deseo mi clase de éxito.
Aquel que tiene un porqué para vivir puede enfrentar todos los cómos.
Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.
Lo que hagas en la vida, tendrá eco en la eternidad.
La vida es una constante búsqueda de felicidad.
Debemos comer para vivir y de ningún modo vivir para comer.
El que no vive para servir no sirve para vivir.
Cada salida es una entrada a otro lugar.
La lógica es buena para razonar, pero mala para convivir.
No existe la menor prueba que apoye la idea de que la vida es seria.
La vida vale por el uso que de ella hacemos, por las obras que realizamos. No ha vivido más el que cuenta más años, si no el que ha sentido mejor un ideal.
Estamos aquí para vivir en voz alta.
Todo el mundo aspira a la vida dichosa, pero nadie sabe en qué consiste.
Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.