El encuentro con un gato (no importa el
color, sino la dirección) viniendo de cara por el
camino trae buena suerte, mientras que verlo de espaldas trae mala suerte. Asimismo, es de buen augurio que un gato nos adelante en el camino. Antiguamente uando un pescador salia de
pesca, consideraba de buen augurio que un gato le precediera, pero muy malo si se le cruzaba en su camino. La gente del
mar solia estar muy atenta al comportamiento del gato a bordo. Era
tradición popular que si el gato corria,
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