Amar y ser amado es sentir el sol por ambos lados.
El amor nace de nada y muere de todo.
Aquello que sale del corazón, lleva el matiz y el calor de su lugar de origen.
Ningún amor es más verdadero que aquel que muere sin haber sido revelado.
El amor es una tontería hecha por dos.
Nadie tiene dominio sobre el amor, pero el amor domina todas las cosas.
Su descendiente actual no la quiere
“Pienso más en ella como el personaje de una de mis óperas que como un antepasado. No siento prácticamente nada hacia ella. Murió hace 400 años y no han sobrevivido recuerdos ni posesiones suyas. Sólo nos ha quedado su retrato –una copia de una imagen del Renacimiento– y sus diarios, que pertenecen al archivo estatal de Budapest. Cuando era pequeño, resultaba emocionante saber que tuve una antepasada vampiresa, pero por supuesto, hoy estoy en completo desacuerdo con su existencia. He crecido sin las divisiones éticas y raciales de su época. Ella fue educada de otra forma, en otro tiempo, y fue una mujer enferma con mucho poder. La gente con poder da miedo incluso hoy (hay muchas personas de ese tipo en Estados Unidos). Era muy inteligente y poderosa, y cuando pienso en su conducta entiendo que tenía una grave afección mental, quizá una combinación de esquizofrenia, deficiencia alimentaria y educación basada en el poder, según la cual podía tratar a los demás como se le antojara. Tal vez era tan inteligente que se convirtió en una mujer ebria de poder que estaba por encima de los demás y eso acabó por ser una adicción que satisfacía lo que no podía conseguir con política o dinero. Sin embargo, mucha gente visita la “web” y la venera. Buscan sus fotos, hacen preguntas... Creo que están buscando un modelo de poder que no tienen en sus vidas. 400 años después de su muerte, ella sigue viva gracias a la imaginación de estas personas. Yo no creo en vampiros, pero hay seres humanos con mucha maldad que pueden haberla heredado a través del ADN, la educación... En ese sentido no me considero una persona muy espiritual”. ... (ver texto completo)
Los documentos existentes demuestran la unión entre la familia Bathory y la de Vlad Tepes, "Drácula". De hecho, un miembro de la familia Bathory, Stephen Bathory, fue quien dirigió la misión que devolvió a Drácula al trono en 1476.
Además, los antepasados húngaros de Drácula estaban relacionados con el clan Bathory.
Gran parte de los investigadores achacan los malvados instintos de Erzsebet a la degeneración genética a la que habían llegado los miembros de esta familia debido a la endogamia, pues la única manera de mantener las posesiones era el matrimonio entre familias nobles húngaras.
Así vivió durante casi 3 años. El 21 de Agosto de 1614 murió sin mostrar muestras de arrepentimiento. Tenía 54 años, y las arrugas que tanto odiaba la recubrían por completo. Su rostro, que siempre había mostrado una fría serenidad, estaba terso, sí, pero no por haber encontrado la fuente de la juventud, sino por el frío insoportable que padeció confinada entre las paredes de su habitación. Según el conteo oficial de víctimas, las doncellas que murieron de peor forma fueron 610, aunque se estima ... (ver texto completo)
Por órdenes judiciales tapiaron ventanas y puertas del castillo, especialmente las de su aposento: solo se mantuvo un pequeño orificio por el cual se le suministraría escaso alimento y agua.
Más tarde que temprano, acusaron a la Condesa. No por simple acto de justicia, sino porque, no conforme con las campesinas, empezó a reclutar a las hijas de personas adineradas de la zona.
Fue el colmo para la sociedad de esa época; así, su abominable imperio empezó a sentir los primeros tambaleos.
Erzsebet fue llevada a tribunales en donde 20 jueces varones la interrogaron por sus crímenes. Fue condenada, pero no a morir, sino a padecer un encierro perpetuo en su propio castillo.
Erzsebet no solo bebía la sangre de infortunadas muchachas, también las envolvía en orgías indescriptibles. Padecían los peores tormentos. Si hablaban mucho, ella misma les cosía la boca.
Para la gente del pueblo, las chicas que iban al castillo lo hacían en calidad de empleadas. Pero, a medida que iban desapareciendo, empezaron a circular rumores que, de todos modos, no eran ni por asomo más crueles que la verdad sobre las atrocidades que se llevaban a cabo en el castillo de Csejthe. Sólo decían ... (ver texto completo)
En los asesinatos, Erzsebet no actuó sola. Sus cómplices fueron dos de sus criadas:
Jo Ilona y Dorko, ambas fieles e igual de sanguinarias que las Condesa. Se encargaban de buscar a muchachas de entre 12 y 18 años, traerlas al castillo y mantenerlas siempre listas para los sometimientos de su ama. Erzsebet las necesitaba a todo momento; cuando padecía dolores de cabeza, por ejemplo, bajaba hasta el sótano para darles mordiscos y masticar la carne arrancada.
Los gestos de dolor de las doncellas, ... (ver texto completo)
Manipulada por su dueña, la Virgen de Hierro era un objeto de tortura. Era de metal, con cabellera rubia, joyas, maquillaje y siempre se presentaba desnuda.
Con falsa y perversa amabilidad, la autómata recibía y luego abrazaba a las jóvenes víctimas de la condesa. Cuando las tenía entre sus brazos, sus falsos senos se abrían y apuñalaban a la presa. Estando las víctimas malheridas, eran degolladas y su sangre era bebida por Erzsebet. Y, si la cantidad era suficiente, hacía llenar una gran bañera ... (ver texto completo)