Desde el rancho Santa Elena, en la ciudad fronteriza de Matamoros, México, Adolfo de Jesús Constanzo y su banda transportaban semanalmente una tonelada de marihuana al país vecino... pero el lugar no era sólo un centro de distribución de drogas. En 1989 fueron acusados de asesinar a más de una docena de personas durante unos rituales de Palo Mayombe, un culto afroamericano.
Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.
¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.
El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.
La esperanza ha contribuido a perder al género humano.
La esperanza es un emprésito que se le hace a la felicidad.
Más vale buena esperanza que ruin posesión.
Una esperanza reaviva otra esperanza; una ambición, otra ambición.
La esperanza del bien es ya un gran bien.
Que más mata esperar el bien que tarda
que padecer el mal que ya se tiene.
Con viento mi esperanza navegaba;
perdonóla la mar, matóla el puerto.
No hay condición tan baja que no tenga esperanzas, ni ninguna tan alta que no inspire temor.
No hay que ser pesimista ni tener esperanza.
Cuando uno que pierde la esperanza se vuelve reaccionario.