Dos meses después según dijo, asesinó a una mujer de Hammersmith, quien nunca fue identificada. Después decidió asesinar al resto de los Mc Swan. Les golpeó con un tubo y afirmó haber bebido su sangre, y los disolvió en baños de ácido. Después con engaños se hizo de sus posesiones. También afirmó haber matado a un
joven llamado Max de Kensington, pero no hubo forma de probarlo. Dos años después de gastarse el dinero adquirido de los Mc Swan éste se le había acabado, así que buscó otras víctimas,
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