Se llega al trabajar hasta 800-850ºC y el ciclo del horno puede durar en torno a10 horas según tamaño, grosor y tipo de vidrio. Una vez acabado el calentamiento, se inician las fases de enfriamiento. La primera fase es bastante rápida hasta llegar al punto de templado (temperatura a la cual las tensiones internas del vidrio se eliminan). Se sigue con el proceso de recocido que debe ser extremadamente lento. En caso contrario, las piezas se exponen a romperse por choque térmico. La curva de enfriamiento ... (ver texto completo)
La siguiente operación es la del “fusing” o fusión en el horno siendo muy importante la correcta combinación de temperatura y tiempo en la definición del ciclo del horneado. Se coloca la pieza en el horno utilizando para ello un polvo separador (base caolin/alumina) con el fin de evitar el agarre del vidrio a la base del horno.
Posteriormente se pasa a una exigente limpieza llevada a cabo a mano o en el lavavajillas para eliminar cualquier tipo de suciedad sobre todo aceite de corte, pues en caso contrario aparecerán machas tras el horneado. Finalmente se pasa al premontaje de acuerdo con el diseño previsto uniéndose entre sí las partes, utilizando un adhesivo tipo cianoacrilato que en la posterior fusión no deja ningún rastro. En caso de que el encaje de las piezas no sea el adecuado se procede a pulir los bordes con un esmeril eléctrico. ... (ver texto completo)
Se realiza el diseño o dibujo sobre un papel a escala real que se utilizará como plantilla para el marcado y corte de las piezas de vidrio previamente seleccionados según color y calidades. El corte se realiza con una herramienta que incorpora una punta de diamante y alicates para facilitar la apertura del corte y la separación de los fragmentos.
El proceso de inicia con el diseño de la pieza a fabricar, que es la parte más creativa sobre todo en el caso frecuente de que la artesana decida libremente su forma y colores. Además su importancia es creciente por el aumento de la competencia exterior a que anteriormente nos hemos referido. Esta tarea requiere también conocimientos básicos de diseño así como una permanente atención a la evolución de las tendencias decorativas.
Miren Mendiboure Orhategaray adquiere los vidrios que necesita en planchas coloreadas en masa “tipo Murano”. Generalmente los proveedores son alemanes siendo las dimensiones de las planchas de 0,8 x 1,8 metros. Otro proveedor habitual de planchas se encuentra en Estados Unidos. En este caso el producto es más artesanal y se suministra en piezas de 50x80 cm.

En el caso de la técnica del soplete, el vidrio se suministra en varilla y proviene de Italia.
La creciente competencia de los productos artesanos importados del Este europeo y sobre todo asiático (bajo precio y calidad suficiente a juicio de los demandantes) está obligando a una innovación constante de la fabricación para lograr una diferenciación clara respecto de los objetos llegados de estos países.
Los principales productos que fabrica esta artesana/artista son bisutería además de platos, porta-fotos, espejos, vidrieras, lámparas, ceniceros y centros de mesa de dibujos, tamaños y colores muy diversos.

Su comercialización se lleva a cabo en la tienda propia –FIOCCO- en San Sebastián así como en las ferias de artesanía y en un reducido número de otros establecimientos comerciales de Bilbao y Bayona.
La mayor parte de los productos que obtiene Miren son creaciones propias aunque también, en ocasiones, realiza encargos concretos de empresas, instituciones o particulares. Es frecuente que las piezas sean únicas aunque pueden darse series cortas.
En opinión de Miren Mendiboure Ohategaray para dominar esta técnica es necesaria una cierta vocación hacia el trabajo manual además de ser cuidadosa con los detalles y tener probada habilidad así como buena vista y pulso.
Esta artesana/artista es también buena representante de una nueva generación de artífices de amplia formación teórica, que utilizan materiales sin especial tradición en nuestro país y como en el caso que nos ocupa obtienen productos de singular belleza y colorido muchas veces objetos artísticos.
En 2003, junto con Berta Zarate monta su taller y tienda en San Sebastián con la enseña comercial de FIOCCO, para transcurrido un año hacer frente como única titular a la elaboración y comercialización de los productos obtenidos por la técnica del “fusing” o vidrio fundido.
Miren Mendiboure Ohategaray nació en Bayona en 1970. Tras graduarse en Ingeniería Química, trabajó en diversos sectores industriales en actividades relacionadas con su formación.
Desde su niñez mostró una clara tendencia a los trabajos manuales que en buena medida practicó durante su vida laboral. Ha realizado diversos cursos monográficos en la Fundacio Centre del Vidre de Barcelona. Sin embargo la artesana/artista se considera una persona autodidacta y complementa su formación mediante la consulta ... (ver texto completo)
Esta técnica permite insertar unos elementos en el interior de otros y utilizar diversas formas, volúmenes y colores obteniendo productos de gran belleza preferentemente para uso personal o decorativo.

Uno de los artífices más destacados, en el empleo del “fusing” o fusión, es Miren Mendiboure Ohategaray que elabora una notable diversidad de objetos de bisutería y de embellecimiento doméstico.
Una de estas técnicas es el “fusing” o fusión de vidrios que requiere su preparación en frío (corte de los materiales elegidos a las medidas deseadas, su limpieza y lijado, así como el pegado) para pasar a someterlo a elevadas temperaturas controladas para lograr un conjunto homogéneo. Una unión adecuada del conjunto requiere del artesano un conocimiento de los tipos de vidrio disponibles, así como sus compatibilidades.