El huésped y el pez, a los tres días hieden.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Entre todos la mataron y ella sola se murió.
Entre sastres no se pagan hechuras.
Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.
Habló el buey y dijo mu.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Una maldición nunca ha matado una mosca.
Es un arte saber ceder en lo trivial.
Sírvete de lo aparente como indicio de lo inaparente.
Seguir un sólo camino es retroceder.
Un hombre vulgar puede acabarse lo mismo que un gran hombre.
Sólo un loco celebra que cumple años.
Las valiosas presas convierten en ladrones a los hombres honrados.
Todo lo difícil debe intentarse mientras es fácil.