Por Santa Cecilia, la nieve a la rodilla.
Ya antes de San Eugenio, lluvia con genio.
Por San Eugenio, las castañas al fuego, la leña al hogar y las ovejas a guardar.
Por San Martín el ajero, sembraba ajos con el dedo.
Por la Sanmartinada siembra el ajo la casada.
Por San Antón, el ajo picón, por san Martino el ajo fino.
Ajo, ¿por qué te criaste tan ruin? Porque no me plantaste por San Martín.
Ajo ruin, ¿por qué no naciste? Porque no me sembraste por San Martín.
Por San Martín, siembra el ruin y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Por San Martino se le coge la piña al pino.
Por San Martín sólo siembra el ruin.
El viento que anda en San Martín dura hasta el fin.
Veranillo de San Martín dura tres días y ¡fin!
Por San Martino, todo mosto es buen vino.
Por San Martino, mata el pobre su cochino y por San Andrés, el rico los tres.