Morir, dormir... ¿dormir? Tal vez soñar
Yo nunca pienso en el futuro; llega demasiado aprisa
La autoestima no es tan vil pecado como la desestimación de uno mismo
Todos nacemos locos. Algunos siguen siéndolo toda la vida
Cuando hay demasiada libertad nunca hay bastante
Aparta un amor viejo con un amor nuevo, como un clavo saca a otro clavo
Para ser dichosa basta con tener buena salud y mala memoria
Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo
El hombre ha nacido para vivir y no para prepararse para vivir
La felicidad es de los que se bastan a sí mismos
Ayer lloraba el que hoy ríe, y hoy llora el que ayer rió
La Navidad agita una varita mágica sobre el mundo, y por eso, todo es más suave y más hermoso
El respeto al derecho ajeno es la paz
El tiempo no sólo cura sino que también reconcilia
Sin mujer al lado no puede el hombre ser en verdad perfecto