Ulises y los Gigantes
Después de luchar frenéticamente contra las inclemencias del tiempo durante seis largos días, los navegantes fueron bendecidos por un sol radiante y un mar en calma. A lo lejos divisaron tierra y Ulises, ordenó remar con vigor hasta alcanzar la orilla de lo que parecía una hermosa isla. Había allí un puerto natural, de aguas tranquilas y fondearon las naves, menos la de Ulises, que como precaución la dejó fuera del puerto, amarrada a una roca.
Ulises, movido por la curiosidad, ... (ver texto completo)
Después de luchar frenéticamente contra las inclemencias del tiempo durante seis largos días, los navegantes fueron bendecidos por un sol radiante y un mar en calma. A lo lejos divisaron tierra y Ulises, ordenó remar con vigor hasta alcanzar la orilla de lo que parecía una hermosa isla. Había allí un puerto natural, de aguas tranquilas y fondearon las naves, menos la de Ulises, que como precaución la dejó fuera del puerto, amarrada a una roca.
Ulises, movido por la curiosidad, ... (ver texto completo)