ASÍ SE LAS PONÍAN A FERNANDO VII. Se utiliza cuando alguien, por el trabajo de otros, encuentra muchas facilidades en la ejecución de un proyecto, y, en general, se dice en los casos en los que no hay ninguna dificultad para solventar un problema. Habitualmente, se explica esta expresión recurriendo a la anécdota del rey Borbón y del juego del billar. Se dice que Fernando VII (1784-1833, rey desde 1808) era gran aficionado al billar y que solía enfrascarse en largas partidas cuando no se ocupaba ... (ver texto completo)