Una tarta pintada no quita el hambre
Aunque uno hable de fuego, no se quema la boca
Ignorando cuán cerca está, lo buscamos lejos
Agus demasiado pura no contiene peces
Debes buscar sin buscar
Actúa sin hacer; trabaja sin esfuerzo
Zen es nuestro pensamiento cotidiano
Vive para ti sólo si pudieres, pues sólo par ti, si mueres, mueres
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen, cuando los hombres mueren, se los sustituye
Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja
La muerte es dulce pero su antesala cruel
Nadie más muerto que el olvidado
No creo en la muerte porque uno no está presente para saber que, en efecto, ha ocurrido
¡Que cerca sentimos a algunos, que están muertos; y qué muertos nos parecen otros que aún viven!
La muerte puede consistir en ir perdiendo la costumbre de vivir