Necesita unos setecientos gramos de carne diaria, aunque puede ingerir, de una sola vez, cuatro veces esa cantidad, almacenando en el buche para la cría o para vivir los días en los que las condiciones climáticas no son favorables (tiene problemas para volar con niebla, lluvia y bajas temperaturas). El nido es una gran masa de palos que, usado año tras año, puede superar los tres metros de diámetro y dos de grosor. La hembra pone sólo un huevo, que pesa entre los doscientos diez y los doscientos ochenta gramos. El color es blanco o, raramente, crema, con tonos rojizos, verdosos y/o violetas. La puesta se inicia en la segunda semana de febrero, aunque la mayoría ocupa entre finales de este mes y mediados de marzo. La incubación dura entre cincuenta y sesenta días y la comparten ambos sexos (cinco o seis días por ave, con un tiempo medio de unas cuarenta horas).