Si no es época de cría, buscan el alimento por parejas. Cuando tienen huevo o pollo, uno de los padres queda en el nido, mientras otro busca, solo, el sustento, aprovechando las corrientes térmicas (son grandes voladores a vela) para recorrer decenas de kilómetros. Exploradores minuciosos, vuelan entre los diez y los ciento veinte metros. Los jóvenes, más gregarios, forman grupos, uniéndose a buitres leonados. El buitre negro domina sobre otros carroñeros, escogiendo, sin oposición, las masas musculares, la piel, la carne adherida a los huesos y los grandes trozos esparcidos alrededor de la carcasa.