De modo puntual, hallazgos aislados, como el caso de un tesorillo de monedas musulmanas de oro y plata encontrado dentro de la cueva en 1970, mantuvieron el interés tanto de especialistas como de buscadores clandestinos. Sin embargo, no fue hasta 1994 cuando la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía decidió cerrar la cavidad para preservar tanto los restos arqueológicos que todavía pudiera albergar como las pinturas rupestres aparecidas muy cerca de la entrada. Y, a finales de 1996, por iniciativa del ayuntamiento de Píñar, y con la colaboración de la Diputación Provincial de Granada, el INEM y la Junta de Andalucía, se comenzaron los trabajos tendentes a preservar la riqueza arqueológica de la Cueva de las Ventanas y a convertirla en la primera cavidad visitable de la provincia.