Acostumbrados a convivir con los animales (se puede distinguir la marranera o los pesebres), el mobiliario se puede excavar en la misma roca, creando pequeños armarios con puertas de celosía y alacenas de cocina hechas en los huecos de las paredes, bonitas camas con doseles de tipo árabe y muebles labrados en el suelo.