Ya desde el siglo XIII se describe a Granada como ciudad de gran belleza y centro de cultura. Al contemplarla nos viene a la memoria el recuerdo de las palabras de Al-Saqundi, que decía: «Granada es pasto de los ojos, elevación de las almas», o de Ibn Yuzayy que así hablaba de ella: «no tiene sentido prodigarse hablando de una ciudad tan renombrada», o de Al- Basit que la describía de esta forma: «Es lugar de reunión de personajes ilustres, de poetas, de científicos, de artistas; están en ella los mejores hombres de nuestro tiempo».