Si bien todos estos datos brindan una buena referencia de cómo y para qué emplear cada forma y color; es de vital importancia la intención que proyectamos en las mismas al tiempo de encenderlas. Reflexionar y pasar por el tamiz del corazón nuestro anhelo nos permitirá evaluar los motivos o razones que nos movilizan a escoger hacer un determinado ceremonial, tomando conciencia del karma que intentamos perder y aquel que potencialmente nos cargaremos al hombro, cuando egoísta o resentidamente pensemos en hacerle daño a alguien en cualquier aspecto de su vida.