Karma: la ley
La ley fundamental del karma es que hay un efecto para cada causa. Todos los pensamientos se encuentran en la materia universal que se manifestarán en el mundo físico. Hay ocasiones que la manifestación puede producirse momentos después por lo cual podemos encontrar rápidamente la relación entre pensamiento y efecto, en otras ocasiones el efecto tarda mucho tiempo por el cual se hace difícil conocer la causa pero siempre una cosa está relacionada con otra. Así como cada pensamiento está basado siempre en uno anterior, como cada día le sigue al día anterior, cada experiencia vital nos sirve para mejorar y evolucionar y así acercarse a la perfección del alma, en cada encarnación debemos encontrarnos con nosotros mismos. Con cada pena y con cada alegría uno se acerca más a sí mismo, va creando un nuevo karma para el futuro. Con la experiencia, el alma expande su conciencia, por lo que en determinado momento no tendrá motivos para reencarnarse en otro cuerpo físico. Las almas, antes de nacer escogen a los futuros padres, el lugar donde vivirán, donde se desarrollarán, hasta las experiencias por las cuales deberemos pasar, incluyendo las trabas que podemos tener en ese camino que nos conduce a la verdad. Siempre se busca el regreso a casa, ese camino se debe recorrer de forma segura, para no perder el equilibrio en esa búsqueda de uno mismo, sus lecciones kármicas son como un mapa de viaje que nos permite llegar a la perfección para volver a ser uno con el Espíritu Puro.
La ley fundamental del karma es que hay un efecto para cada causa. Todos los pensamientos se encuentran en la materia universal que se manifestarán en el mundo físico. Hay ocasiones que la manifestación puede producirse momentos después por lo cual podemos encontrar rápidamente la relación entre pensamiento y efecto, en otras ocasiones el efecto tarda mucho tiempo por el cual se hace difícil conocer la causa pero siempre una cosa está relacionada con otra. Así como cada pensamiento está basado siempre en uno anterior, como cada día le sigue al día anterior, cada experiencia vital nos sirve para mejorar y evolucionar y así acercarse a la perfección del alma, en cada encarnación debemos encontrarnos con nosotros mismos. Con cada pena y con cada alegría uno se acerca más a sí mismo, va creando un nuevo karma para el futuro. Con la experiencia, el alma expande su conciencia, por lo que en determinado momento no tendrá motivos para reencarnarse en otro cuerpo físico. Las almas, antes de nacer escogen a los futuros padres, el lugar donde vivirán, donde se desarrollarán, hasta las experiencias por las cuales deberemos pasar, incluyendo las trabas que podemos tener en ese camino que nos conduce a la verdad. Siempre se busca el regreso a casa, ese camino se debe recorrer de forma segura, para no perder el equilibrio en esa búsqueda de uno mismo, sus lecciones kármicas son como un mapa de viaje que nos permite llegar a la perfección para volver a ser uno con el Espíritu Puro.