La sangre ajena no se debe ni mirar, ni tocar; los hombres están permanentemente a la defensiva de lo que pudiera ser una contaminación, no entrando en contacto con sus mujeres en los periodos menstruales o de pérdidas sanguíneas por nacimientos.
También tienen una antigua creencia, que en verdad me sorprendió; en la vida he escuchado y leído muchísimas cosas, a excepción de ésta, que siendo una presunción de ellos, y a pesar de la fascinación que me generan, no considero acertada, pero igual la voy a mencionar.
También tienen una antigua creencia, que en verdad me sorprendió; en la vida he escuchado y leído muchísimas cosas, a excepción de ésta, que siendo una presunción de ellos, y a pesar de la fascinación que me generan, no considero acertada, pero igual la voy a mencionar.