Sincretizada en el Catolicismo como Santa Sara, la Kali era una gitana que acampaba en la costa de Francia cuando recibe las visiones que le informaron que las santas que habían presenciado la muerte de Jesús se encontraban al llegar y debía ayudarlas. Cuando se aproximó el barco de María Magdalena y María Salomé, que con embravecida furia del mar, parecía hundirse con la terrible tormenta que se desataba en ese instante; Sara desplegó sobre las aguas del mar su vestido que simulando un flotador enorme, le permite caminar sobre él sin hundirse; llevando a tierra firme a las dos santas. Esta semejanza con Jesús, hizo que los gitanos que hasta el momento sólo habían practicado la idolatría por Ishtari, a quién ponían en sus hombros una vez al año y llevaban al mar para recibir la bendición; trasladaran este ritual de purificación-veneración a la Kali.