Esta abuela le relataba que en el cielo a cada minuto se oía el sonar de una campana; y que si justo y exactamente el tintinear coincidía con la manifestación de un deseo, iba a ser voluntad de Dios que esa petición fuera otorgada.
Desde esa antiquísima leyenda, haciendo abuso de tal certeza y a sabidas cuentas del temor que imprimen en las personas, es que proliferan sus reniegos cuando se les responde con indiferencia o no se tiene voluntad de colaborar con ellos.
Desde esa antiquísima leyenda, haciendo abuso de tal certeza y a sabidas cuentas del temor que imprimen en las personas, es que proliferan sus reniegos cuando se les responde con indiferencia o no se tiene voluntad de colaborar con ellos.