Mundialmente es conocido el temor a la maldición gitana; que al parecer simboliza un hechizo muy difícil de romper. Es también común observar que cuando hace su colorida aparición en algún sitio la falda gitana, la gente apresurada se aleja de ella; y quien no puede lograrlo, casi con resignación, prefiere entregarle una joya o dinero, a cambio de no escuchar la despiadada maldición.