Los años seguían pasando y la fascinación continuaba estremeciéndome; mientras apreciaba el masivo terror a la estafa que generaban a su alrededor. Cuanto más intentaban alejarse de ellos, más yo deseaba ser uno de ellos. Esto me convirtió en una inquieta buscadora de explicaciones y justificaciones que excedieran el plano material; en esos tiempos no concebía el significado de la trascendencia; y aún así había dado mis primeros pasos en la indagación de la misma.