Estrabismo.
La bizquera era un signo fisiológico particularmente gustado por los mayas. Para satisfacer tan exótico gusto colgaban del cabello de sus hijos una pelotilla de resina que les caía sobre la frente, lo que obligaba al niño a levantar continuamente los ojos para verla, hasta que con tanto forzarlos acababan por adquirir dicha desviación. Es posible que algunos individuos que se dejaban crecer el cabello sobre las cejas, al danzar tenían que mirarlo alzando sus ojos y se ponían bizcos.
La bizquera era un signo fisiológico particularmente gustado por los mayas. Para satisfacer tan exótico gusto colgaban del cabello de sus hijos una pelotilla de resina que les caía sobre la frente, lo que obligaba al niño a levantar continuamente los ojos para verla, hasta que con tanto forzarlos acababan por adquirir dicha desviación. Es posible que algunos individuos que se dejaban crecer el cabello sobre las cejas, al danzar tenían que mirarlo alzando sus ojos y se ponían bizcos.