Pero ahora no era con las tribus germánicas que huían de los hunos con los que debía luchar, sino contra los mismos hunos Cuando Atila y sus hordas de hunos cruzaron el Rin en 451 (1204 A. U. C.), Aecio se vio obligado a hacer causa común con el visigodo Teodorico I. En verdad los germanos de la Galia reconocieron el tremendo peligro que se cernía sobre todos, y francos y burgundios afluyeron al ejército de Aecio.