Los hunos estaban nuevamente en marcha.
Había sido su migración hacia el Oeste, casi un siglo antes, desde el Asia Central a las llanuras al norte del mar Negro, lo que había impulsado a los visigodos a entrar en el Imperio Romano e iniciado el prolongado ataque que ahora puso al Imperio Occidental al borde de la ruina.
Había sido su migración hacia el Oeste, casi un siglo antes, desde el Asia Central a las llanuras al norte del mar Negro, lo que había impulsado a los visigodos a entrar en el Imperio Romano e iniciado el prolongado ataque que ahora puso al Imperio Occidental al borde de la ruina.